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Santiago Mariño
Valle del Espíritu Santo (Edo. Nueva Esparta) 25.7.1788 - La Victoria (Edo. Aragua) 4.9.1854 Oficial (general en jefe) del Ejército
de Venezuela en la Guerra de Independencia. Libertador de oriente. Político.
Hijo del capitán de milicias
regladas Santiago Mariño de Acuña y de Atanasia Carige Fitzgerald,
descendiente de irlandeses. Cursó estudios en Trinidad, donde sus padres habían
fijado residencia cuando Mariño era un niño aún. A raíz del movimiento del
19 de abril 1810 fue a Trinidad en el desempeño de una comisión que le fuera
encomendada por el Ayuntamiento de Cumaná
ante el gobernador británico de
la isla. En 1812 tuvo su primera experiencia de guerra, como integrante de la
expedición que, bajo las órdenes del coronel Manuel Villapol, salió de Cumaná
con el encargo de dominar la insurrección surgida en la provincia de
Guayana; en esa ocasión, Mariño ostentaba el empleo de capitán. Perdida la Primera República emigró a Trinidad en compañía
de varios coterráneos suyos, y allí,
en cuenta de la situación reinante en Venezuela con la actuación de Domingo de
Monteverde al frente del gobierno, se traslada al islote de Chacachacare, a la
hacienda de su hermana Concepción. El 11 de enero de 1813, junto con 44 de los
que antes habían emigrado, constituyó una junta en la cual se discutió y
decidió una ofensiva contra el oriente de Venezuela, para liberarlo; a tal fin
se redactó el documento conocido como Acta de Chacachacare, firmada por Mariño
y por quienes sirvieron de secretarios: Francisco Azcue, José Francisco Bermúdez,
Manuel Piar y Manuel Valdés. Mariño,
con el grado de coronel, fue reconocido como jefe de la expedición. El 12 de
enero de 1813 invadió el oriente venezolano donde condujo las operaciones
militares que en el curso de los primeros 6 meses de ese año dieron por
resultado la liberación de las provincias de Cumaná
y Barcelona. El 15 de enero de 1814, en comunicación a Simón Bolívar,
expuso sus ideas sobre la forma de gobierno para Venezuela. Dice que considera más
acertado que las provincias de oriente y las de occidente permanezcan
bajo la dirección de los jefes que las gobiernan hasta la conclusión de la
guerra: que le parece extemporánea la
formación de un centro del poder, así como hablar de elecciones de diputados
cuando la mayor parte de los habitantes se ocupan de las fatigas de la guerra;
tal obra resultaría imperfecta. En febrero de 1814, con su ejército, emprendió
marcha en auxilio de Bolívar, quien operaba en el centro y occidente del país.
En La Victoria, después de haber derrotado en Bocachica al jefe realista José
Tomás Boves (31.3.1814), se
entrevistaron el 5 de abril los 2 jefes, representantes de los estados en que se
hallaba dividida Venezuela, y discutieron los planes que desarrollarían las 2
fuerzas; de acuerdo con ello marchó Mariño con 2.800 hombres hacia San Carlos
contra el brigadier José Ceballos y en la sabana del Arao fue derrotado por el
jefe realista (16.4.1814). La acción siguiente fue la batalla de Carabobo (28
mayo) donde Bolívar venció al mariscal de campo Juan Manuel Cajigal. De
Carabobo, Mariño se dirigió al sitio de La Puerta donde con Bolívar hizo
frente a José Tomás Boves (15
junio) con saldo desfavorable para los republicanos. Perdida la Segunda República,
de oriente emigró a Cartagena de Indias, en compañía de Bolívar, y de allí
a Jamaica y Haití. Como mayor general del Ejército Libertador, participó en
la expedición de Los Cayos, mandada por Bolívar. Estas fuerzas recalaron en la
isla de Margarita, en mayo de 1816. En la Villa del Norte (6 mayo) una asamblea
proclamó a Bolívar jefe supremo de la República y a Mariño su segundo. También
acordó aquel cuerpo que la República de Venezuela sería una e indivisible, con desconocimiento de la
anterior división en los 2 estados: oriente y occidente. Para aquellos momentos
ya Mariño era general en jefe de los ejércitos de Venezuela. En 1817 impuso
sitio a Cumaná como paso previo
para la liberación de oriente que, según su idea, debía preceder a la de
Caracas. Por inspiración del canónigo José Cortés de Madariaga y de Mariño,
el 8 de mayo de 1817 se reunió el Congreso de Cariaco,
el cual decretó el restablecimiento del sistema federal para Venezuela,
con un gobierno similar al que se había establecido en 1811. Este proyecto
fracasó en corto tiempo. Cuando llevaba a cabo operaciones en oriente, en 1818,
Mariño triunfó contra el coronel Francisco Jiménez en Cariaco (14 marzo), y
en la misma plaza fue derrotado por Agustín Nogueras (21 octubre), por lo cual
Bolívar tuvo que suspender la campaña que proyectaba sobre Caracas, desde
oriente. Como diputado representó la provincia de Cumaná
en el segundo Congreso de Venezuela, reunido en Angostura el 15 de
febrero de 1819, del cual obtuvo luego licencia para volver al ejército. Ese año,
el 12 de junio, triunfó sobre el coronel Eugenio Arana en el combate de
Cantaura; y mientras Bolívar operaba en Nueva Granada tomó parte en el
movimiento que desplazó a Francisco Antonio Zea
de la vicepresidencia de la República; en su lugar fue nombrado el
general en jefe Juan Bautista Arismendi, y Mariño quedó como comandante en
jefe del ejército de oriente. Cuando Bolívar regresó a la ciudad de
Angostura, Mariño fue destacado en el Estado Mayor. El 30 de mayo de 1821 fue
nombrado jefe del Estado Mayor General del Ejército Libertador, y con ese cargo
combatió en la batalla de Carabobo (24 junio). Después de esta jornada recibió
el nombramiento de comandante general de uno de los departamentos militares del
occidente de Venezuela, que comprendía las provincias de Coro, Maracaibo, Mérida
y Trujillo. En 1824, fue designado en Caracas presidente del Consejo de Guerra
de Oficiales Generales que debía conocer de la conducta del general de brigada
Lino de Clemente en la pérdida de Maracaibo en 1823. En 1826 el Congreso de
Colombia lo designó ministro juez de la Alta Corte, cargo del que no se
posesionó, pues al estallar en Venezuela en abril de ese año el movimiento de
La Cosiata fue uno de sus principales dirigentes, al lado del general José
Antonio Páez. En 1827 se desempeñó como intendente y comandante general
del departamento de Maturín. Cuando a fines de 1829 y comienzos de 1830 triunfó
el movimiento que condujo a la restauración de la República de Venezuela, Mariño
fue uno de sus artífices. El Congreso de Colombia, reunido en Bogotá
el 20 de enero de 1830, nombró de su seno una comisión, presidida por
el general Antonio José de Sucre, para tratar con delegados de Venezuela medios
de evitar la disolución definitiva de la Gran Colombia. Las autoridades de
Venezuela enviaron a Cúcuta una comisión cuyo presidente fue el general Mariño;
no hubo acuerdo. Poco después entró a desempeñar la cartera de Guerra y
Marina. En 1834 se presentó como candidato a la Presidencia de la República.
Los escrutinios favorecieron a José María Vargas
en febrero de 1835. Ese mismo año, en julio, estalló un movimiento
conocido como Revolución de las Reformas, encabezado por Mariño. El movimiento
fue dominado en 1836 por José Antonio Páez,
el jefe de operaciones nombrado por el presidente Vargas para este
cometido. Mariño, extrañado del país, pasó a Curazao y de allí a Jamaica y
Haití y luego a Nueva Granada. En 1848 regresó a Venezuela. Ese año fue
nombrado comandante general del Ejército organizado por el presidente de la República
José Tadeo Monagas, para hacer frente al levantamiento en armas del general Páez,
a raíz de los acontecimientos del 24 de enero de 1848
en el Congreso. En 1853, durante la presidencia de José Gregorio Monagas,
fue reducido a prisión por su participación en la llamada Revolución de Mayo,
la cual estalló la noche del 24 al 25 de mayo de dicho año, pero fue libertado
poco después. Los últimos días los pasó en La Victoria, retirado de las
actividades públicas. Sus restos reposan en el Panteón Nacional desde el 29 de
enero de 1877. Masón en grado 33.
H.B.B. |