LA CREATIVIDAD
El
interés por la creatividad siempre ha estado
presente entre los investigadores del comportamiento humano. Es una conducta tan relevante que los psicólogos
y educadores han afirmado que la educación debería ocuparse no sólo de la transmisión
de hechos, conceptos y cuestiones
específicas, sino de la formación de repertorios académicos adicionales y alternativos.
Accidentalmente
o sistemáticamente, el hombre siempre ha hecho uso de su conducta creativa; debe
continuar haciéndolo para poder atender los requerimientos cada vez más exigentes que le
hace el medio ambiente. A estas conclusiones
podemos llegar si observamos el ritmo creciente de los cambios que se han producido en
nuestra sociedad (desde los desarrollos de nuestros antepasados hasta las nuevas ideas
sobre la salud, la seguridad, la educación, etc.) y las innovaciones en materia de
ciencia, tecnología, industria, política, arte, literatura, e investigación, entre otras disciplinas.
Ahora
bien, ¿qué
es la creatividad?
Las
definiciones son muchas y diversas, y están
relacionadas con la formación, la experiencia, el marco conceptual, etc. de cada autor
particular. Unas definiciones enfatizan el proceso por el cual la gente crea mientras que en otras se destaca el producto de ese proceso. En algunas se resalta su relevancia social
mientras que en otras ésta se considera de carácter subjetivo. En ciertas definiciones se especifica el grado de
creatividad; por el contrario, algunas se
oponen a que haya una evaluación en términos cuantitativos. Distintas definiciones apuntan hacia la
creatividad como un proceso mental, en contraste con aquellas que hacen referencia al comportamiento resultante.
A
pesar de los desacuerdos, un denominador común a las definiciones parece ser la
novedad, lo inusual, la singularidad.
Cuando
se analizan las investigaciones que se han llevado a cabo en el ámbito de la creatividad,
también se encuentra gran diversidad. Algunas
de ellas han estudiado los componentes de
esta conducta; en ese sentido, son clásicos
los factores propuestos por los psicólogos Guilford y Torrance, los cuales expondremos en el próximo artículo.